Mi historia gay en la playa

Una de las cosas que más me gustan en el mundo es ver amanecer en la playa. Me encanta sentarme en la arena todavía húmeda, mirar al horizonte y sentir la brisa de la mañana en mi cara.

Hace unos días , mientras me deleitaba con el paisaje, ví a un chico muy guapo, sentado a solo unos metros de mí. Estaba sentado en un pareo y llevaba unos rockys azules y una camisa de tirantes amarilla que le quedaba genial. Tenía puestos unos auriculares, y mientras seguía el ritmo con el pie, se le escapaba algún gritito mascullando la canción que escuchaba.

Fue su “Oh baby baby” lo que me hizo estallar a carcajadas. El chico estaba totalmente absorto , imaginándose, cómo luego me reconoció, que era Britney Spears en un concierto.

Cuando el chico se dio cuenta de que se le había escuchado, se quitó apresuradamente los cascos, y empezó a ponerse nerviosísimo sin saber dónde mirar.

– Britney Spears, ¿verdad? – le dije para romper el hielo.

-Sí.  ¿Tanto se me oía?

-Algo… A mí también me gusta Britney Spears. No te preocupes.

Al decir esto se le iluminó la cara.

-Mañana es el concierto en Lisboa.

-Ah. Muy bien.

-Soy Nacho- me dijo mientras se acercaba.

-Encantado. Yo me llamo Víctor.

Él me fue a dar la mano, pero yo le dí dos besos. Al separarnos me quedé totalmente prendido de su mirada. Su expresión me resultaba familiar. Desprendía bondad y buen rollo por todos los lados.

-¿Y qué? ¿Vas a ir al concierto? – le pregunté.

-Pues al final no. Iba a ir con un amigo, pero me ha dejado colgado en el último momento. Yo no tengo coche para poder ir hasta allí. Y desde aquí no hay manera de llegar si no es con coche.  ¿Tú tienes coche?

-Sí.

-¿Y no te apetece venir conmigo al concierto? Tengo una entrada de sobra.

-Pues… No te conozco de nada.

-En realidad sí me conoces, pero no te acuerdas de mí.

-¿Qué dices?¿Quién eres? ¡Anda! No me digas que eres… Nachito. Pero cómo has crecido. No te veía desde que se fue tu hermano a los “Estates”. ¿Hará ocho años,ya?

-Diez. Ya tengo veinticinco…

-Ostras, cómo pasa el tiempo. Te has puesto tremendo. Estás muy guapo.

-Tu siempre lo has sido, y lo sigues siendo.

-¿Eres gay?

-¿Tú qué crees? Ups, i didnt again…

Ambos empezamos a reírnos por el bailecito a lo Britney que se marcó al decir la frase.

-¿Y tu hermano lo sabe? Tengo que ir a verle este año sin falta.

-Sí, y cuando se lo dije, me habló de tí.

-¿Qué te dijo? ¿Qué huyeras de mí, no?- bromeé.

-No, todo lo contrario.

-Nunca me ha dicho nada. Y tú tampoco.

-No hace mucho que salí del armario. Me daba un poco de corte hablar contigo, y como luego te fuiste a Madrid un tiempo… Hasta hoy no te había vuelto a ver.

-Eres la versión en gay de tu hermano. Tenéis los mismos gestos. Qué gracioso.

-Sí, somos muy parecidos en todo, menos en los gustos sexuales.

-Pues tio, me parece genial lo del concierto. Me apetece un montón ir contigo.

-Nos lo vamos a pasar increíblemente bien, ya lo verás.

-Seguro. ¿Nos damos un baño?

-¿En pelotas?

-Sí, eres igual que tu hermano, sí… ¡Vale!

-La diferencia es que igual yo me empalmo…

-¡Nachito…! – puntualicé reprendiéndole en broma.

-Ya no soy Nachito.

-Ya veo ya… eres Nachón. – Agregué riendo. – ¡Tolai el último!

Y salimos corriendo al agua.

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